miércoles, 10 de febrero de 2016

Correr, correr, correr...




El frío se mete por el espacio que existe entre los zapatos tenis y los calcetines. De las hojas de los árboles se desprende el rocío solidificado. Las orejas están rojas.  La nariz resiente el frío. Después del calentamiento hay que descender, luego habrá que subir y así sucesivamente.  Mover los pies acompasadamente. Respirar acompasadamente. Exhalar con la boca y la nariz. Disfrutar la naturaleza en grupo. Correr, correr, correr. Trotar.  Se ha puesto de moda correr. Cada día somos muchos pero aún falta que más gente camine, trote y se active. El deporte genera alegría. Emoción. Salud. Somos seres hechos para el movimiento y nos hemos acostumbrado al sedentarismo, a estar quietos. La dictadura de la computadora y la adicción al celular nos hace daño. Ya no somos el homo videns, somos el homo celularis. Tanta belleza que admirar mientras se trota en La Cumbre, si, en la Sierra de Ixtlán, entre encinos y pinos, entre musgos y helechos. Me tomo una foto, la foto para el face, para dar testimonio de mi estancia aquí, que estoy muy cerca de las cirros, de los estratos. 

Si la gente corre, si la gente camina, se genera buena convivencia.  Si alguien es deportista no será delincuente, no puede serlo. El deporte como una herramienta para prevenir el delito. Es hora de bailar, de caminar, de nadar, de moverse, de incentivar el deporte. Pienso en esto mientras troto, troto, en La Cumbre, si, aquí, en paz, mientras corre el agua cristalina de los manantiales.

viernes, 5 de febrero de 2016

99 AÑOS DE LA CONSTITUCIÓN



Hoy nuestra Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos cumple 99 años de vida. El cinco de febrero de 1917 fue promulgada en el Teatro de la República en Querétaro. A instancias del jefe Carranza se elaboró la Constitución que estableció las reglas de juego de los grupos revolucionarios para el acceso al poder, por eso se implementó un modelo en el que todas las facciones tomaran parte.
 
No obstante lo anterior, la Constitución de 1917 fue considerada una de las más avanzadas de la época.  Las ideas de Jara y Romero Flores se adelantaron al Constituyente de Weimar en la protección normativa -sólo eso- de los derechos laborales y agrarios. Nuestra Constitución protegió, ontológicamente, como ningún otro instrumento normativo del mundo a los trabajadores.

Pero el discurso normativo estuvo separado de lo que sucedía en la vida real.

La Constitución del 17 se negó a reconocer hasta 1994 la existencia de los pueblos y las comunidades indígenas.  Además, la Constitución también tenía otra mancha oprobiosa: el artículo 33 que permitía la expulsión de extranjeros sin juicio previo remitía al estado mexicano al nivel de una república bananera. 

Hoy, no obstante el reconocimiento de los derechos humanos de fuente nacional e internacional en el artículo 1º aún hay en la Constitución vestigios del más acendrado autoritarismo: el arraigo y la prisión preventiva oficiosa son la muestra más clara de ello.  

Y allí perdido entre las normas protectoras del artículo 123, apartado A, aún existe una norma rebosante de autoritarismo: la norma que impide la reincorporación de los policías separados de su cargo no obstante que obtengan una resolución favorable de las autoridades administrativas.


La manera de celebrar la Constitución es buscar los caminos para despojarla de sus autoritarismos.  Celebremos el próximo año el primer siglo de vida de la Constitución sin atavismos jurídicos. Nos lo merecemos.  

lunes, 1 de febrero de 2016

A propósito de la entrada en vigor el día de hoy dos de febrero de 2016, del Código Nacional de Procedimientos Penales en las regiones del Istmo, Costa, Papaloapan y Mixteca de nuestra entidad oaxaqueña.



Hablemos del Sistema Acusatorio en materia federal.


El 30 de noviembre de este año, inició en Oaxaca la aplicación del Sistema Acusatorio en materia federal.

El Poder Judicial Federal, adaptó salas en el nuevo edificio de Justicia, ubicado en San Bartolo Coyotepec para tal cometido, pero la idea es, tengo entendido, que las salas de juicio oral funcionen en el edificio de Avenida Juárez 709, ahora que los Juzgados de Distrito se trasladen al edificio de San Bartolo Coyotepec.

Poco a poco quedarán en el pasado los expedientes cocidos con hilo y aguja para dar paso a la modernidad de los expedientes electrónicos y constancias digitalizadas.

No queda ninguna duda de que el proceso escrito ya no tenía futuro. Este proceso que fue instaurado desde 1931 se volvió anticuado, autoritario y nada transparente.

El proceso escrito limitó el Principio de Presunción de Inocencia y permitió que el Ministerio Público se sirviera con la cuchara grande de la fe pública y la buena fe ministerial que equivalían a que las actuaciones del Ministerio Público, eran casi palabras de Dios.

El defensor de oficio hizo como que estuvo pero no estuvo y la víctima ni siquiera pudo hablar por sí misma.

La Suprema Corte de Justicia de la Nación de la 5ª, 6ª, 7ª y 8ª época no vio para no ser vista y consideró que el policía era un ángel que siempre decía la verdad.

El proceso penal escrito fue lento, aburrido y tardado.

Hay procesos que duraron 15 años y el 70% de los presos de la cárcel son y siguen siendo presos sin condena.

Por eso hoy celebramos la llegada del proceso acusatorio que requiere de manos que lo arropen y lo cuiden.

Señores jueces, fiscales y defensores arrópenlo, no lo echen a perder.